jueves, 10 de febrero de 2022

Diferencias entre los estilos del Arte

 Arte Rococó

El estilo Rococó nace en Francia a principios del siglo XVIII y se desarrolla durante los reinados de Luis XV y Luis XVI.

Ha sido considerado como la culminación del Barroco, sin embargo, es un estilo independiente que surge como reacción al barroco clásico impuesto por la corte de Luis XIV. El rococó a diferencia del barroco, se caracteriza por la opulencia, la elegancia y por el empleo de colores vivos, que contrastan con el pesimismo y la oscuridad del barroco.

Características del Rococó

En arquitectura, los edificios mantienen un trazado externo simple, sin embargo, en el interior la decoración se desborda. El rococó impone la acumulación de elementos decorativos basados en líneas ondulantes y en la asimetría. Alcanza mucha difusión el gusto chino, que había entrado en Europa con las piezas de porcelana, telas o lacas, y que decorará los salones occidentales con sus temas más representativos.

En pintura, los temas más abundantes son las fiestas galantes y campestres, las historias pastoriles, las aventuras amorosas y cortesanas. Las composiciones son sensuales, alegres y frescas, predominan los colores pasteles, suaves y claros. La mujer se convierte en el foco de inspiración, ya que es la figura bella y sensual.

Arquitectura Rococó

El rococó en España se inicia durante el reinado de Felipe V (1700-1746), favorecido por el estilo churrigueresco, que había llevado al barroco al recargamiento ornamental. Su influjo fue limitado, ya que fueron muy pocos los contactos que España mantuvo con el rococó europeo y especialmente con Francia y Alemania.

El ejemplo más temprano de arquitectura rococó es la portada de la catedral de Valencia, realizada por el alemán Conrad Rudolf. Dividida en tres cuerpos y coronada con un frontón curvo, alterna el ritmo cóncavo en sus calles laterales con el ritmo convexo en la central.

La fachada del palacio del marqués de Dos Aguas, diseñada por Hipólito Rovira se compone de dos partes bien diferenciadas y separadas por el escudo del marqués. En la parte inferior, se describe la alegoría de los dos ríos valencianos, el Turia y el Júcar, y en la superior, aparece una hornacina que alberga una escultura de la Virgen con el Niño. Una movida decoración de inspiración vegetal recorre toda la fachada.

Pintura Rococó

En cuanto a la pintura, son escasos los artistas españoles cuyo estilo puede calificarse como propiamente rococó. Destacan Luis Meléndez y Luis Paret.

Luis Paret y Alcázar (1746-1799) pintó escenas galantes y cuadros costumbristas de carácter amable, con tonalidades brillantes de gran efecto decorativo que lo convierten en el representante más importante de la pintura rococó en española.
Entre sus pinturas destacan El baile de las máscaras, Las Parejas Reales o Fiesta en el Jardín Botánico. Para Carlos III también realizó una serie de vistas de puertos y marinas del Cantábrico.

Escultura Rococó

Respecto a la escultura, el estilo provoca en España la aparición de ciertos rasgos que se incorporan al vocabulario básico del Barroco, pero que no llegan a modificarlo. Entre ellos, una mayor dulzura e intimismo en la interpretación de los temas y un mayor aprecio por lo pintoresco y por los detalles más triviales.

Arte Manierismo

El manierismo es el nombre que se da al estilo artístico que se inicia en Italia en la tercera década del siglo XVI, y que se intuye en las últimas obras de Miguel Ángel y de Rafael (como en la Piedad Rondanini)



Arquitectura manierista

En la arquitectura manierista, los edificios pierden la claridad de composición y pierden solemnidad con respecto al clasicismo pleno.

En los edificios se multiplican los elementos arquitectónicos, aunque no cumplen una función arquitectónica.

La decoración gusta por compartimentar las fachadas de los edificios.



Escultura manierista

Algunos de los grandes representantes de la escultura manierista son Benvenuto Cellini, Juan de Bolonia y la Familia Leoni

El manierismo es subjetivo, inestable. Los artistas se dejan llevar por sus gustos, alejándose de lo verosímil, tendiendo a la irrealidad y a la abstracción. Se prefiere, en escultura, sobre todo, la línea o figura serpentinata, en que las figuras se disponen en sentido helicoidal ascendente.

Pintura Manierismo

Las figuras adoptan posturas complejas, siendo representadas de forma desproporcionada, alargadas y elásticas, con una perspectiva infinita, dando lugar a un arte refinado y de difícil interpretación, debido a su sofisticación intelectual.


Arte Bizantino

El arte bizantino se decía que era la magia que poseía un artista, su origen viene del siglo IV después de Cristo. Tuvo unos enlaces muy fuertes con el mundo helenístico y fue una evolución o mejor dicho una continuación del arte paleocristiano oriental. Este estilo de arte se desarrolló en el imperio romano de oriente donde brota hasta el siglo XV, una vez se desarrolla en otros países llega hasta el Este de Europa. Varios eventos afectan su desarrollo. Los más notables son: el movimiento iconoclasta del siglo VIII, y en el siglo XI, la ruptura entre la iglesia de oriente y la de occidente



Características del arte bizantino

  • Recibió influencia directa de la cultura grecorromana y oriental, principalmente de Siria y Asia menor, realizando una mezcla de estos diferentes aspectos culturales.
  • Estilo artístico con fuerte presencia del uso de colores.
  • Fuerte presencia de temas religiosos (dado el poder imperante del cristianismo).
  • Es un arte estático, que tiene a Cristo como tema central.
  • En Arquitectura se destacaron las basílicas con cúpulas, o las iglesias con forma de cruz griega, siendo una característica predominante el uso de arcos y capiteles decorados.
  • En el exterior continuaron usando el ladrillo y la piedra.
  • La influencia persa fue notable en época del emperador Justiniano.
  • Durante los siglos VII a IX el arte bizantino empezó a tener influencia del islamismo, ya que los árabes sitiaron Constantinopla en el año 674, durante el reinado de Justiniano II.
Pintura bizantina

En la pintura bizantina destacan los frescos, que son pinturas en las paredes, principalmente de iglesias, las miniaturas para ilustrar libros e iconos, pinturas en paneles. Predominó el tema religioso, como las imágenes de Cristo y la Virgen María. Las principales técnicas fueron el mosaico, el temple sobre tabla, el fresco y la iluminación de manuscritos. Se distingue la pintura bizantina al mosaico por la riqueza de materiales, con abundancia de oro y fastuosa ornamentación con una pobreza en el movimiento artístico. Las figuras de los personajes se presentan muy alargadas, en pie y con los brazos en una actitud de movimiento o llevando algún objeto. Las vestimentas con que aparecen cubiertas los personajes suelen ofrecer pliegues rectos y paralelos, casi verticales, solo el manto o capa los representaban con movimiento y recogido sobre el brazo izquierdo de la figura. El rostro de las personas se representaba con una expresión majestuoso, tranquilo y honesto con una mirada, de frente o a la derecha del espectador y sus ojos, grandes y abiertos y por último sus pies, pequeños o estrechos y terminados en punta.



Arquitectura bizantina

En la arquitectura bizantina podemos destacar la construcción de iglesias grandes e imponentes, cuya principal característica fue la presencia de cúpulas sostenidas por columnas, utilizando decoraciones y pinturas religiosas, dentro de la iglesia. Es muy diversa y grandiosa, utilizando un plano de la basílica que se heredó de los romanos, un plano circular que se heredó de los martiria y la cruz se heredó de los griegos. Esta Arquitectura se caracteriza por multiplicar los arcos, las cúpulas, las columnas y las bóvedas para conseguir un tamaño mayor. La obra más destacada de la arquitectura bizantina es la Basílica de Santa Sofía que está en Estambul.



Escultura bizantina

La escultura bizantina tiene como caracterizada una influencia oriental, siendo un referente de la degeneración del imperio romano occidental, siendo también era importante en este tipo de arte. Existían dos tipos la grande y la pequeña. Estas esculturas eran formales, hieráticas y frontales. Todas ellas se caracterizan por que tenían los ojos mirando hacia arriba y muy grandes. Todas las esculturas son de piedra o de mármol y los pequeños relieves eran creados de marfil. Podemos citar como características principales: uniformidad, rigidez, falta de naturalidad, presencia de líneas geométricas y follaje estilizado.

FUENTE BIBLIOGRAFICA: https://www.arteespana.com/manierismo.htm
         https://tiposdearte.com/que-es-el-arte-bizantino/











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